El silencio también es un detonante creativo, una oportunidad para resetear ideas y darle espacio a un torrente de novedades de la que seguramente puede salir algo muy atractivo.
Pero lo difícil es alcanzar ese silencio, poner la mente en blanco, eliminando todo estímulo, dejando atrás todo el ruido posible para serenarse, conectarse con un mismo y luego abrirle la puerta de nuevo a los colores que entrarán desesperados en nuestra imaginación.
Al silencio no hay que tenerle miedo, al contrario es un gran amigo que puede lanzarnos un salvavidas en periodos de bloqueos creativos.
¿Tú también usas el silencio para crear? ¿Cómo logras alcanzarlo?

Fotografías:

No. 1 Otoño en caminería de Helibronn. Alemiania. Fotografía @monicaurbinap

No. 2 Otoño en Playa La Barceloneta. España. Fotografía @martaelenagh


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