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Lleva tu paz del timbo al tambo

¡Cómo es de deseada hoy! ¡y tan facilito que es conseguirla!

La paz, esa que tanto necesitamos para poner punto final a acciones que sólo traen dolor en la humanidad, es como una semillita que debe sembrarse en el corazón.  Si cada uno se ocupa de abonarla y regarla tendremos una plantita firme que en algún momento nos regalará toda la belleza de sus flores y sus frutos.

¿Imaginas lo maravilloso, diverso y colorido que sería el jardín si cada uno de los casi 8 billones de personas que habitamos en el mundo se ocupara de cultivar su propia semilla de paz? ¡Resolveríamos con tanta rapidez cualquier conflicto! Y lo más importante: reduciríamos la posibilidad de hacerle daño a otros.

Y es que en definitiva “la paz mundial”, esa que parece haberse vuelto cliché de reina de belleza, empieza desde uno mismo. Aquello de que “la ley entra por casa” es precisamente la manera más efectiva de llevar esa paz del formato más chiquito al universal, extenderla a todos lados, de aquí para allá, ¡del timbo al tambo!

Por otra parte, para ser creativo hay que estar en paz, con uno mismo y con los demás.  ¡Es tan difícil lograr conectar estímulos y dar a luz nuevas ideas y productos cuando uno está hecho un lío! Y si volvemos a la metáfora de la semilla individual de la paz, ésta cuando está bien cuidada más pronto que tarde se convierte en la mejor aliada de las musas.

Si se florece desde adentro, dejando crecer los pétalos, entonces iremos llenando el mundo exterior con nuestra suavidad y color. Primero será un tono claro, luego se apreciarán más detalles y el color será más vivo.  Sé así como los primeros brotes de primavera, que explotan con su alegría aunque el tiempo esté inclemente, no importa si hay frío, no importa si está oscuro o hay niebla.

Y si ya no recuerdas cómo es el proceso de floración, ese que seguramente te asombró cuando eras solo un niño, aprovecha para darte una vuelta en el jardín o en el parque y observar cómo van cambiando los botones hasta mostrar todo el esplendor de una flor. Aún en invierno hay flores y frutos en el bosque, también tienes los recursos digitales en caso de que el clima no sea el mejor para ir afuera. ¡Relájate, inspírate y contagia tu estado a otros!

¡Cuida tu semilla de paz! Te sentirás más creativo y contribuirás con la armonía de la humanidad. ¡Tú tienes ese poder! (Y nosotras también).

Te abrazamos,

Mónica y Marta

🗝️💛

«Que la paz que anuncian con sus palabras esté primero en sus corazones»

San Francisco de Asís

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