Para encontrar la belleza hay que darle tiempo al tiempo. Esperar para que el capullo brote, crezca y abra con toda su fuerza.
Lo mismo ocurre con los procesos creativos: llega el estímulo, se procesa, ejecuta y al tener el producto final hay que dejarlo reposar.
¿Reposar? Sí, uno debe descansar, dejar el producto de lado y pensar en otra cosa. Esto es muy importante para corregir y afinar detalles.
El proceso de pulido de un texto, un diseño, una confección, pasa por dedicarse a los acabados y eso solo se logra tras apartarse de la pieza y descansar.
A veces bastan sólo unos minutos pero en ocasiones son necesarias horas, incluso días enteros.
Luego uno poda donde es necesario, sólo así es posible disfrutar de las flores en todo su esplendor.

Fotografías:

No. 1 Fotografía @monicaurbinap

No. 2 Después del invierno llega la primavera. Barcelona. España. Fotografía @martaelenagh

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